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La Autoridad de Obras Públicas de Qatar, Ashghal, anunció el 7 de octubre que había reasignado a nuevos contratistas los trabajos pendientes de ocho proyectos retrasados de carreteras e infraestructura. La medida busca apoyar la reanudación y acelerar las obras en zonas residenciales. Ashghal presentó la actualización junto con visitas de inspección de su presidente y otros responsables. Por ello, el comunicado combina información sobre el estado de los proyectos con una descripción del seguimiento de obras que habían sufrido retrasos.
La autoridad diferencia los ocho proyectos reasignados recientemente de otro grupo de 13 proyectos cuyas obras se reanudaron desde abril de 2025. Los ocho proyectos recién reasignados prestan servicio a unas 6.360 parcelas residenciales. Ashghal dice que los 13 proyectos ya reanudados atienden a más de 11.500 parcelas en las zonas norte, sur y oeste, además de la ciudad de Doha. Las cifras describen grupos distintos y no deben sumarse como si fueran un único paquete de adjudicación o un mismo conjunto de parcelas.
La lista incluye paquetes de carreteras e infraestructura residencial en Al Kharaitiyat e Izghawa, Al Kheesa Norte y Este con Rawdat Al Hamama, Al Meshaf Oeste, Al Mearad y el suroeste de Muaither, así como varias zonas de Umm Slal y Al Sheehaniya. El anuncio también menciona un colector principal que conectará Al Shahhaniya con la planta de tratamiento de aguas residuales de Doha Norte y una tubería de aguas residuales tratadas a lo largo de la Orbital Highway. No publica valores de contratos, nombres de los nuevos contratistas, fechas de adjudicación de cada paquete ni plazos revisados para todos los lugares.
El director de Asuntos de Proyectos de Ashghal dijo que el primer paquete está previsto para concluir en el tercer trimestre de 2027. El comunicado no especifica un día dentro de ese trimestre ni afirma que todos los proyectos terminarán a la vez. La ventana prevista permite hacer seguimiento, pero no debe leerse como una fecha garantizada. La autoridad afirma que las obras avanzan a un ritmo acelerado y que utiliza programas de ejecución actualizados y supervisión de campo; son declaraciones de la entidad ejecutora, no una auditoría independiente del progreso.
Para los residentes, el alcance anunciado incluye conexiones viales, acceso a viviendas y equipamientos públicos, alumbrado, estacionamiento, rutas peatonales y ciclistas, alcantarillado, drenaje pluvial e infraestructura de aguas residuales tratadas. Ashghal dice que algunas secciones ya se han desarrollado o abierto al tráfico, pero no publica porcentajes de avance para cada uno de los ocho proyectos reasignados. Tampoco cuantifica ahorro de tiempo de viaje, reducción del riesgo de inundación, cobertura de servicios ni costes. Por ello, los datos publicados por sí solos no permiten calcular el efecto económico inmediato.
Las reasignaciones cambian la forma de ejecutar trabajos después de los retrasos; no demuestran que todo el programa esté terminado. La autoridad afirma que busca reanudar las obras pendientes y priorizar las zonas con efecto directo en residentes y tráfico. Los datos indican el número declarado de proyectos, estimaciones de parcelas atendidas y un trimestre previsto para el primer paquete. No explican las causas de cada retraso original, si existen reclamaciones o sanciones, ni las cantidades que se gastarán. Este artículo deja esas cuestiones abiertas en vez de inferir respuestas.



