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El 3 de octubre en Lahore, Haroon Akhtar Khan, asesor del primer ministro para Industria y Producción, dijo a miembros de la Asociación de Plantas de Procesamiento Textil de Pakistán (APTPMA) que las exportaciones deben orientarse más a productos acabados y de mayor valor. Describió a Pakistán como poseedor de una cadena textil integrada que abarca algodón, hilo, tejido, procesamiento y confección. A su juicio, el desafío consiste en convertir esa estructura existente en más valor y calidad adecuados para los mercados mundiales. Fue un llamamiento sobre la dirección del sector, no el anuncio de un nuevo paquete de apoyo.

Khan dijo que los compradores internacionales consideran cada vez más factores además del precio: calidad, sostenibilidad ambiental, trazabilidad, diseño y plazos de entrega. Estas exigencias requieren, sostuvo, procesos más consistentes y capacidad para responder a los clientes. Pakistán exporta insumos básicos como algodón crudo e hilo, además de productos terminados, pero el asesor defendió aumentar la proporción de bienes que incorporan más trabajo, tecnología, diseño y valor de marca. El comunicado no fijó una meta por producto ni incluyó un compromiso de compradores.

Otro tema fue el desarrollo de marcas pakistaníes. Khan dijo que el país no debe seguir siendo únicamente un proveedor que fabrica para marcas internacionales; también debe llevar su propio diseño y valor de marca a los mercados mundiales. Citó investigación y desarrollo, innovación, comercialización y mejora de calidad como herramientas. La inversión en maquinaria moderna, tecnología, trabajadores cualificados y formación podría elevar la productividad. Esos puntos se expusieron como prioridades oficiales y sectoriales. El comunicado no informó de una inversión concreta ni afirmó que marcas locales hubieran entrado en nuevos mercados.

Khan indicó que la Política Industrial Nacional se está construyendo alrededor de producción, inversión, productividad y exportaciones, y que deben reducirse barreras regulatorias innecesarias. Mencionó racionalizar aranceles, tomar decisiones a tiempo y simplificar trámites como formas de mejorar el entorno empresarial. Reconoció que los precios de la energía, impuestos, reembolsos, acceso a financiación y facilitación comercial son costes importantes para los fabricantes. El Gobierno mantiene conversaciones con la industria, dijo, pero no especificó qué normas fiscales o energéticas cambiarían ni cuándo.

El mensaje fue que la competitividad textil no puede basarse solo en costes bajos: calidad, procesos fiables, competencias laborales y acceso a mercados deben avanzar conjuntamente. La base de suministro integrada de Pakistán se presentó como punto de partida, pero no se dijo que mayores ingresos de exportación fueran automáticos o garantizados. El ministerio señaló que asistieron numerosos representantes del sector al acto de APTPMA. Su comunicado no anunció un nuevo programa textil ya aprobado, una asignación presupuestaria, financiación autorizada ni una previsión cuantificada de exportaciones. Registra un debate de política industrial, no una reforma concluida ni un resultado comercial.