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Se espera que las compañías de inversión vinculadas al Gobierno de Malasia y sus redes empresariales dirijan más capital a la economía nacional mediante GEAR-uP, un programa que abarca de 2024 a 2028. El ministro de Finanzas II, Amir Hamzah Azizan, dijo el 29 de septiembre que en 2025 se invirtieron más de 20.000 millones de ringgit y que se esperaba un nivel similar en 2026. Bernama publicó sus declaraciones al día siguiente. El compromiso principal de la iniciativa es una inversión directa nacional de 120.000 millones de ringgit durante cinco años. Es un objetivo plurianual, no una afirmación de que ya se hayan desplegado los 120.000 millones completos.

La tarjeta de progreso que el Ministerio de Finanzas publicó en agosto ofrece una cifra retrospectiva más precisa: en 2025 se asignaron y desplegaron 20.300 millones de ringgit en el país, frente a 6.600 millones en 2024. El dato de 2025 es un flujo anual comunicado por el Gobierno; los 120.000 millones representan el compromiso acumulado de 2024–2028. Responden a preguntas distintas y no deben confundirse. El ministerio distingue los 440.000 millones de ringgit de inversiones ordinarias en mercados públicos del objetivo de 120.000 millones de inversión directa nacional; aquella cartera es separada y no debe añadirse como otro componente de la cifra anunciada de inversión directa.

La tarjeta de agosto identifica algunos destinos del despliegue nacional de 2025: 1.400 millones de ringgit de Khazanah y KWAP para el sector de semiconductores de alto valor, y 1.800 millones para infraestructura digital y logística. Son componentes seleccionados, no un cuadro completo de asignaciones. No permiten inferir la distribución total por sectores y la fuente no aclara si todos los importes son contablemente excluyentes. El anuncio de lanzamiento de 2024 había señalado ámbitos previstos como transición energética, manufactura avanzada, semiconductores y financiación de empresas en distintas fases. Esa fuente aporta contexto sobre el diseño; la tarjeta de 2026 aporta el dato anual más reciente de despliegue.

La actualización ministerial de septiembre presentó GEAR-uP como algo más que una iniciativa de volumen de inversión. El ministro dijo que el Nuevo Plan Maestro Industrial guía inversiones hacia sectores considerados fundamentales y vinculó el programa con mejores salarios, mayor complejidad económica, inversiones de calidad y oportunidades laborales. También afirmó que más del 92% de las empresas vinculadas al Gobierno bajo las GLIC habían adoptado un salario digno desde principios de 2026. Es una proporción declarada de adopción, no un porcentaje de aumento salarial ni un recuento de todos los trabajadores de Malasia. La nota de Bernama no define el parámetro de salario digno ni publica una lista por empresa, lo que limita la evaluación independiente de su alcance.

Según el ministro, el programa de talento Bakat MADANI prevé ofrecer prácticas y formación a 25.000 personas durante 2026 y 2027. Es una cifra prospectiva, no el número de colocaciones ya completadas. El mismo anuncio menciona inversiones relacionadas con cuidadores y aldeas de retiro como respuesta a prioridades vinculadas al envejecimiento, pero no publica importes ni capacidad asistencial esperada. Conviene separar esos componentes sociales y laborales del despliegue de capital: un objetivo de formación no es gasto de inversión y una declaración de adopción salarial no demuestra que el salario sea suficiente o que los ingresos familiares hayan aumentado.

GEAR-uP se puso en marcha en agosto de 2024 y se basa en seis compañías de inversión vinculadas al Gobierno: el Fondo de Previsión de los Empleados, Permodalan Nasional, KWAP, Khazanah, Tabung Haji y LTAT. El programa pide a estas instituciones invertir con criterios comerciales y respaldar prioridades nacionales declaradas. Las cifras son grandes, pero la información disponible procede del Gobierno y no demuestra por sí sola que la inversión sea adicional ni cómo se distribuyen riesgos y rendimientos. La evaluación requeriría informes coherentes sobre compromisos anuales, capital firmado y desplegado, sectores, coinversión privada, ejecución de proyectos, empleo, salarios y rendimientos, distinguiendo con claridad los planes de los resultados materializados.