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La tabla de base monetaria del Banco de Japón (BOJ) para septiembre de 2026, publicada el 2 de octubre, mostró que la base monetaria media cayó un 15,2 % respecto al mismo mes del año anterior. El descenso interanual había sido del 15,7 % en agosto y del 13,8 % en julio. Salvo indicación en contrario, las cifras principales de la tabla son variaciones interanuales de los saldos medios durante cada periodo. Por tanto, la tasa de septiembre no compara el saldo al cierre del mes con el saldo de un año antes. El BOJ publica por separado los saldos de final de periodo. Son medidas que responden a preguntas distintas y no deben sustituirse al describir los pasivos del banco central.

La base monetaria reúne los billetes en circulación, las monedas en circulación y los saldos de las cuentas corrientes depositadas en el BOJ. Es una medida de pasivos del banco central vinculados al efectivo y a las cuentas de reservas; no equivale al dinero en sentido amplio ni al total de préstamos concedidos por los bancos a hogares y empresas. En septiembre, el saldo medio de billetes en circulación bajó un 2,0 % interanual y el de monedas un 1,2 %. Los saldos de cuentas corrientes en el BOJ disminuyeron un 18,3 %. Las reservas cayeron un 17,3 %, pero forman parte de los saldos de cuentas corrientes y no deben sumarse una segunda vez al total de la base monetaria. Las tasas corresponden a partidas distintas, aunque relacionadas, del balance.

El PDF de origen presenta los saldos medios en unidades de 100 millones de yenes. El importe medio de la base monetaria fue de 5.328.464 unidades en septiembre y de 5.430.070 en agosto, equivalentes a 532,8464 y 543,0070 billones de yenes, respectivamente. Una tabla aparte ofrece saldos al cierre de 5.354.214 unidades en septiembre y 5.437.652 en agosto. El saldo medio refleja los niveles durante el mes, mientras que el importe de fin de periodo es un saldo en una fecha concreta. La fuente ofrece estas cantidades junto con las tasas de crecimiento, pero sus definiciones y referencias son distintas. Comparar los importes de septiembre y agosto es comparar niveles mensuales, no calcular la tasa interanual citada anteriormente.

Las tasas interanuales miden el cambio de cada componente publicado de la base monetaria frente al mismo mes del año anterior; no son variaciones mensuales. El BOJ también publica una tasa de la base monetaria desestacionalizada y anualizada a partir del mes anterior. Ese indicador fue del menos 10,2 % en septiembre, frente al menos 28,8 % en agosto. Una tasa mensual anualizada expresa el cambio desestacionalizado de un mes como si se mantuviera durante un año; no representa el cambio efectivamente registrado en los últimos 12 meses. La estacionalidad y el periodo de comparación pueden hacer que las dos tasas difieran en magnitud y dirección. Tratarlas como una única serie comparable ocultaría qué mide cada indicador.

La publicación documenta los datos de septiembre, pero no demuestra por sí sola que una decisión concreta del BOJ, una operación de compra de activos o una decisión de crédito bancario causara el descenso. La tabla define las medidas y su alcance, pero no ofrece una descomposición causal de los movimientos. Una base monetaria menor no implica que el dinero en sentido amplio o la actividad económica se hayan contraído en el mismo porcentaje. Para evaluar esas cuestiones harían falta otros componentes del balance, el alcance de las cuentas de reservas, indicadores de crédito y precios, y el marco de política monetaria. Este artículo se limita a la publicación de septiembre, distingue saldos medios y de fin de periodo y separa la tasa interanual de la tasa mensual anualizada. No convierte una sola observación mensual en una previsión ni en una conclusión general sobre la política.