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La Administración de Información Energética de Estados Unidos prevé que el gasto energético de los hogares en el invierno de 2026–27 varíe según el combustible y el pronóstico meteorológico regional, según su análisis del 7 de octubre. Espera menores gastos medios en viviendas calentadas con gas natural o propano y mayores en las que usan electricidad o combustible de calefacción. Son pronósticos, no facturas observadas.
Los hogares que usan combustible de calefacción representan cerca del 3% de las viviendas estadounidenses y afrontan el mayor aumento previsto: un 21% frente al invierno pasado. La EIA pronostica un precio medio 34% superior, aunque un tiempo más cálido compensaría parte del efecto. Gasto y precio son medidas distintas y no muestran directamente cuánto consume cada hogar.
Más del 40% de las viviendas de Estados Unidos usan electricidad como combustible principal de calefacción. La EIA espera que sus facturas eléctricas aumenten un 4% en promedio. El gasto medio bajaría 9% en hogares con gas natural y 3% en los que usan propano. Son estimaciones nacionales; una factura concreta varía por consumo, aislamiento, tarifa y clima local.
El escenario nacional supone temperaturas similares a las del invierno anterior en conjunto, pero con cambios regionales opuestos: un noreste más cálido tras un invierno relativamente frío y un oeste mucho más frío tras una temporada inusualmente cálida. Para el medio oeste y el sur se suponen condiciones parecidas a las del año pasado. El promedio nacional puede ocultar resultados regionales distintos.
El combustible de calefacción también depende de la estrechez del mercado mundial de destilados. La EIA dice que las exportaciones estadounidenses de destilados aumentaron 20% en los primeros siete meses de 2026 y prevé que las existencias del cuarto trimestre estén 11% por debajo de la media quinquenal. Este vínculo ayuda a explicar el pronóstico, pero no garantiza el coste final de ningún hogar.
Los consumidores pueden usar estas proyecciones como escenarios presupuestarios para valorar aislamiento, ajustes del termostato o suministro de combustible, no como facturas fijas. El coste real dependerá del frío, precios, consumo y tarifas locales. El periodo previsto es de noviembre de 2026 a marzo de 2027, y las estimaciones pueden cambiar con nuevos datos meteorológicos y de mercado.



