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La Administración de Información Energética de Estados Unidos informó el 5 de octubre que los precios del crudo y los productos petrolíferos aumentaron en general en el tercer trimestre de 2026, mientras las refinerías operaron a niveles altos. El Brent al contado alcanzó 132 dólares por barril a mediados de septiembre. Ese máximo diario no representa el promedio del trimestre.

El contrato de futuros Brent del mes próximo comenzó el 1 de julio a 72 dólares por barril y subió tras reanudarse los ataques militares en Oriente Medio el 7 de julio. Superó los 100 dólares el 23 de julio y cotizó entre 79 y 98 dólares hasta el 8 de septiembre. Futuros y precios al contado son indicadores diferentes.

La EIA cita los flujos por el estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructura petrolera regional entre los factores de precio. Las importaciones chinas de crudo siguieron por debajo de los niveles anteriores al conflicto, aunque subieron frente a mayo y junio. En septiembre también se ralentizaron las liberaciones de la Reserva Estratégica de Petróleo estadounidense. Estos hechos redujeron algunas fuentes de alivio de oferta, pero no fijan precios futuros.

Las refinerías estadounidenses promediaron una utilización del 95% en el trimestre y procesaron la mayor cantidad de crudo para un tercer trimestre desde 2019, cuando la capacidad era 4% mayor. Aumentaron los márgenes de gasolina, destilados y combustible de aviación. La EIA dice que el promedio trimestral de gasolina más que duplicó el nivel de un año antes y que los otros dos casi se triplicaron.

En la semana terminada el 25 de septiembre, las existencias estadounidenses de destilados estaban 13% por debajo del promedio quinquenal, las de gasolina 7% por debajo y las de combustible de aviación 3% por encima. Un margen de refino aproxima la diferencia entre precios de productos y coste del crudo; no es beneficio neto. Gastos operativos, mezcla de productos, transporte, contratos y mantenimiento afectan resultados.

La revisión de la EIA presenta movimientos pasados y existencias al cierre del periodo. Riesgos geopolíticos, flujos y demanda pueden cambiar, por lo que el aumento trimestral no es un pronóstico lineal. La señal sectorial es que la incertidumbre de suministro de crudo y los márgenes de productos se movieron conjuntamente, mientras las existencias variaron según el combustible.