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El Ministerio de Asuntos Exteriores de Emiratos publicó el 7 de octubre «Crosscurrents: Navigating the AI–Water–Energy Nexus». Preparado por la Misión Permanente emiratí ante las Naciones Unidas con análisis de Eurasia Group, el informe sostiene que las necesidades de recursos de la IA no se limitan a la refrigeración de centros de datos. Relaciona la fabricación de semiconductores, la generación eléctrica, la refrigeración de instalaciones y la presión sobre las cuencas locales. Recomienda planificar el agua y la energía junto con la infraestructura digital, considerando las condiciones de las cuencas y la opinión comunitaria en las autorizaciones.
El informe cita un estudio de 2026 que estima el uso eléctrico mundial de los centros de datos en 448 teravatios-hora (TWh) durante 2025 y su huella hídrica en 4,5 billones de litros. Las instalaciones centradas en IA representarían 93 TWh y 0,9 billones de litros. Para 2030, el estudio proyecta 945 TWh de electricidad y 9,32 billones de litros de agua para el total de centros; la parte de IA alcanzaría 378 TWh y 3,7 billones de litros. Son estimaciones y proyecciones modelizadas tal como las recoge el documento, no consumo medido ni cifras exclusivas de instalaciones emiratíes. El informe también destaca que una parte considerable del agua se usa en fases previas, como centrales eléctricas y fábricas de chips, y no dentro de los centros de datos.
Este límite más amplio ayuda a explicar por qué deben coordinarse empresas tecnológicas, servicios de electricidad y agua y planificadores urbanos. Los sistemas de refrigeración que consumen poca agua pueden necesitar más electricidad, mientras que la forma de generar esa electricidad cambia su huella hídrica indirecta. El informe no presenta una tecnología de refrigeración como solución universal. Las decisiones deben considerar temperatura, escasez local, mezcla eléctrica, eficiencia de los equipos y eliminación del calor. Además, las mejoras de eficiencia no garantizan una reducción del consumo total: una mayor demanda de capacidad informática más barata puede compensar parte del ahorro.
Las cinco recomendaciones incluyen principios internacionales compartidos para el uso responsable del agua, planificación integrada de agua y energía a escala nacional y de cuenca, divulgación comparable, inversión en tecnologías eficientes en agua e incentivos al sector privado. El informe presenta la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua del 8 al 10 de diciembre de 2026, coorganizada por Emiratos y Senegal, como un próximo espacio de debate; no afirma que la conferencia haya adoptado las recomendaciones. Para las empresas serían más útiles indicadores de agua extraída y consumida por instalación, fuente y estrés de la cuenca, impacto hídrico indirecto de la electricidad y divulgación de la cadena de suministro de chips. El informe no demuestra que esos datos ya se publiquen con un alcance y método comunes, por lo que la comparabilidad sigue siendo una carencia de política y datos.



