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La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó que su Índice de precios de los alimentos promedió 136,0 puntos en septiembre de 2026. Subió 2,0 puntos respecto del valor revisado de agosto, un aumento mensual del 1,5 %. La FAO publicó el dato el 2 de octubre. Aumentaron los índices de cereales, aceites vegetales y azúcar; bajó el de carne y el de lácteos se mantuvo casi estable.
El indicador sigue los precios internacionales de productos alimentarios comercializados. La FAO combina cinco índices de grupos de productos y los pondera según sus cuotas medias de exportación durante 2014–2016. Por ello, la lectura de 136,0 puntos no equivale al costo de la cesta de la compra de un país ni mide directamente la inflación alimentaria de los hogares. También influyen el tipo de cambio, los impuestos, el transporte, el procesamiento, los márgenes minoristas y la oferta local.
El Índice de precios de los cereales promedió 122,8 puntos, un 5,1 % más que en agosto y un 17,2 % por encima de un año antes. El precio mundial del trigo aumentó un 6,3 % durante el mes y alcanzó su nivel más alto desde agosto de 2023. La FAO relacionó la subida, entre otros factores, con dificultades logísticas en el mar Negro que llevaron a algunos importadores a buscar otros orígenes y con tiempo seco en partes de América del Norte antes de la siembra de trigo de invierno.
Los precios mundiales del maíz subieron un 5,6 % en septiembre y alcanzaron su nivel más alto en más de tres años. La FAO señaló que los rendimientos menores de lo previsto en Estados Unidos y una menor disponibilidad exportable en Brasil estrecharon las perspectivas de oferta. Las perturbaciones comerciales en el mar Negro y la incertidumbre sobre el transporte por el estrecho de Ormuz también mantuvieron la atención en los costos de combustible, fertilizantes y flete. El índice de precios de todo el arroz aumentó un 1,4 % por inquietudes meteorológicas y una oferta estacional más limitada.
El Índice de precios de los aceites vegetales llegó a 198,6 puntos, un 0,9 % más en el mes y un 18,3 % más que un año antes. El aceite de palma subió por cuarto mes consecutivo, con el apoyo de la demanda internacional y las preocupaciones por el tiempo seco en el Sudeste Asiático. Los precios del aceite de girasol bajaron por tercer mes. Los de los aceites de soja y colza cambiaron poco en términos generales durante septiembre.
El Índice de precios de la carne bajó un 1,1 % hasta 127,9 puntos y se mantuvo cerca del nivel de un año antes. Las cotizaciones de la carne de ave y de cerdo retrocedieron, mientras las de vacuno y ovino permanecieron en general estables. El índice de productos lácteos descendió un 0,1 % hasta 119,1 puntos. La caída del queso casi quedó compensada por los mayores precios de la leche en polvo; la leche desnatada en polvo se mantuvo un 33,1 % por encima de su valor interanual.
El Índice de precios del azúcar avanzó un 6,1 % hasta 114,0 puntos, su tercera subida mensual consecutiva. Fue un 14,7 % superior al de un año antes y alcanzó su nivel más alto desde abril de 2025. La FAO mencionó las expectativas de un suministro mundial más ajustado en la campaña 2026/27, la posibilidad de una menor producción de remolacha azucarera en la Unión Europea y riesgos de producción en Tailandia e India. Las fuertes lluvias que retrasaron la cosecha en el centro-sur de Brasil también presionaron al alza las cotizaciones internacionales.
Esta fotografía mensual no pronostica lo que pagarán los consumidores en una tienda ni demuestra que vaya a producirse inseguridad alimentaria en un país concreto. El índice permite seguir los movimientos mundiales de las materias primas, pero sus efectos difieren entre países importadores, productores y consumidores. La FAO advierte además que algunas cotizaciones de la carne aún no están disponibles cuando se calcula el indicador; las cifras recientes de ese grupo utilizan parcialmente precios estimados y pueden revisarse.



