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El Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE) estimó la tasa de desempleo de la población extranjera en el 6,8 % durante el trimestre móvil junio-agosto de 2026, según el boletín sobre población extranjera de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), publicado el 2 de octubre. La tasa fue 1,3 puntos porcentuales inferior a la del mismo período un año antes. El indicador abarca un período móvil de tres meses; no es un resultado exclusivo de agosto ni el recuento de quienes buscaron trabajo solo durante ese mes. Para el mismo período, el boletín situó la tasa de participación en la fuerza laboral en el 79,2 % y la tasa de ocupación en el 73,8 %. Cada tasa utiliza un denominador distinto relacionado con la población o el mercado laboral y debe leerse junto con las demás.

El boletín también publicó niveles estimados: una fuerza laboral de 1.092.162 personas, 1.017.668 ocupadas, 74.494 desocupadas y 287.106 fuera de la fuerza laboral. De las personas ocupadas, 312.956 fueron clasificadas como ocupación informal. En doce meses, la fuerza laboral disminuyó un 2,3 %, la ocupación cayó un 0,9 % y el número de personas desocupadas bajó un 17,9 %; la población fuera de la fuerza laboral aumentó un 14,6 %. Esta composición importa porque una tasa de desempleo más baja no significa por sí sola que más personas hayan encontrado empleo: la fuerza laboral se contrajo más que la ocupación. La tasa anual bajó aunque el nivel estimado de ocupación descendió ligeramente. Por ello, conviene analizar el desempleo junto con las medidas de ocupación y participación.

La tasa de desempleo fue del 8,3 % entre las mujeres y del 5,5 % entre los hombres. La tasa masculina cayó 1,8 puntos porcentuales en un año; la fuerza laboral de los hombres disminuyó un 5,8 % y su ocupación un 4,0 %. La tasa femenina bajó 0,8 puntos, mientras su fuerza laboral aumentó un 1,8 % y la ocupación un 2,7 %. Las tasas de participación fueron del 87,4 % para los hombres y del 71,8 % para las mujeres; las tasas de ocupación fueron del 82,6 % y del 65,9 %, respectivamente. Estas cifras muestran movimientos distintos bajo la tasa agregada del 6,8 %. El boletín también indicó que el número de hombres fuera de la fuerza laboral aumentó un 17,0 % y el de mujeres un 13,6 %. Son estimaciones de subgrupos que forman parte del panorama de la encuesta, pero no explican por sí solas el cambio general de la participación laboral.

La caída anual del 0,9 % en la ocupación se atribuyó a los hombres: la ocupación masculina descendió un 4,0 %, mientras la femenina aumentó un 2,7 %. Por sectores, el empleo disminuyó un 8,5 % en la industria manufacturera, un 10,2 % en servicios administrativos y de apoyo y un 5,3 % en actividades de salud. Aumentó un 13,1 % en comercio, un 21,0 % en actividades de los hogares como empleadores y un 7,6 % en transporte. Por categoría ocupacional, el informe registró una caída del 9,5 % entre los asalariados del sector privado, frente a aumentos del 15,4 % entre trabajadores por cuenta propia, del 38,8 % en servicio doméstico y del 43,0 % entre empleadores. Por educación, la ocupación de quienes tenían educación superior bajó un 11,6 %, mientras la secundaria aumentó un 2,4 % y la primaria un 8,7 %. Estos componentes describen el cambio total en la ocupación; no miden el efecto causal de cada categoría en la economía en general.

El número de personas con ocupación informal aumentó un 3,3 % interanual, hasta 312.956, y la tasa de ocupación informal subió 1,3 puntos porcentuales, al 30,8 %. La tasa fue del 32,0 % entre las mujeres y del 29,6 % entre los hombres, con variaciones anuales de menos 1,4 puntos y más 3,4 puntos, respectivamente. El número de hombres en ocupación informal creció un 8,6 %, mientras el de mujeres disminuyó un 1,6 %. Entre los indicadores analíticos del boletín figuran SU2, que combina desempleo y trabajo a tiempo parcial involuntario, en el 13,3 %, y SU3, que combina desempleo y fuerza laboral potencial, en el 11,5 %. No equivalen a la tasa de desempleo estándar, pues incluyen otras formas de subutilización laboral. Estas medidas complementarias recuerdan que la cifra principal del 6,8 % no representa todas las formas de desaprovechamiento de la fuerza laboral.

El boletín ENE define operativamente a las personas extranjeras como aquellas que no tienen nacionalidad chilena y cumplen los criterios para ser encuestadas. Por ello, el grupo no debe equipararse a todas las personas nacidas fuera de Chile ni a todas las denominadas migrantes. El INE advierte que un desglose mayor puede plantear problemas de precisión porque reduce las unidades muestrales disponibles y que, en los casos más críticos, las estimaciones pueden presentar sesgo. Recomienda considerar su estándar de calidad estadística para estimaciones de encuestas de hogares. Las categorías educativas utilizan CINE 2011 desde el trimestre móvil abril-junio de 2025; el boletín identifica las categorías ocupacionales como CISE-93. Las cifras son estimaciones de una encuesta nacional, no un censo individual, por lo que las diferencias de grupos pequeños no deben interpretarse como recuentos exactos. Estas notas de alcance y calidad limitan la interpretación.

El Boletín n.º 59 cubre junio-agosto de 2026 y se publicó el 2 de octubre de 2026. Las comparaciones anuales se hacen con el mismo período de tres meses del año anterior. Los porcentajes describen tasas de variación, no diferencias en el número de personas. Un punto porcentual expresa la diferencia entre dos tasas: la caída comunicada de 1,3 puntos en el desempleo no equivale a una disminución del 1,3 %. El INE presenta los datos como estimaciones y subraya la importancia de considerar su calidad estadística. Este artículo recoge indicadores nacionales de la población extranjera; no establece resultados para ciudades, nacionalidades, permisos de trabajo, salarios o motivos migratorios concretos. Un solo trimestre móvil tampoco demuestra por sí mismo una tendencia de largo plazo ni un efecto de política. Los siguientes boletines de la ENE podrán mostrar la evolución de períodos comparables.