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Los Gobiernos de Canadá y Ontario anunciaron el 5 de octubre una partida de 2 millones de dólares canadienses para pequeñas empresas agroalimentarias de la provincia. La financiación se entregará mediante la segunda convocatoria de la Iniciativa de Seguridad Alimentaria y Crecimiento de Ontario, concebida para ayudar a empresas elegibles a ampliar sus operaciones y mejorar la seguridad alimentaria. El anuncio se centra en herramientas y tecnología para negocios que producen, procesan o prestan servicios relacionados con determinados productos alimentarios.
Para cumplir el límite de tamaño indicado, una empresa debe tener menos de 100 empleados en el lugar del proyecto. El comunicado cita las ensaladas envasadas, el queso y el helado como ejemplos de productos incluidos. Cada proyecto puede recibir hasta 75.000 dólares. Los usos elegibles incluyen equipos y tecnología de seguridad alimentaria, sistemas de trazabilidad y mejoras de procesos. Los Gobiernos aún no han nombrado los proyectos beneficiarios; el máximo no debe interpretarse como una subvención estándar para cada solicitante.
Está previsto que las solicitudes se abran el 19 de octubre de 2026 y sigan disponibles hasta el 1 de marzo de 2027 o hasta que se comprometan todos los fondos. El comunicado advierte que los requisitos pueden diferir de los de la primera convocatoria. Las empresas deberán revisar los detalles de la segunda ronda para comprobar si su actividad, costes y mejoras propuestas cumplen los criterios. El anuncio ofrece el calendario y las áreas generales de inversión, pero no una lista final de beneficiarios ni un desglose de los 2 millones por región o producto.
La iniciativa se basa en una convocatoria anterior, lanzada en 2024. Según los Gobiernos, esa ronda apoyó 90 proyectos y contribuyó a crear más de 70 empleos a tiempo completo y parcial. Esas cifras corresponden a la ronda previa y no son una previsión para la nueva. El sector de procesamiento de alimentos y bebidas de Ontario cuenta con más de 4.000 empresas, de las que más del 90% se clasifican como pequeñas; la provincia lo identifica como su mayor empleador manufacturero por número de trabajadores.
La nueva financiación se presenta como respaldo tanto a la seguridad alimentaria como a la capacidad empresarial. Las herramientas de trazabilidad pueden ayudar a seguir los productos dentro de las operaciones, mientras que las mejoras de equipos y procesos pueden optimizar su manipulación o procesamiento. El comunicado no afirma que todos los beneficiarios adopten una tecnología concreta ni cuantifica futuras reducciones de incidentes, costes o emisiones. El efecto práctico dependerá de quién solicite, qué propuestas cumplan las reglas y cómo se apliquen las mejoras financiadas.



