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El Departamento británico de Seguridad Energética y Cero Neto (DESNZ) comparó mayo-julio de 2026 con los mismos tres meses del año anterior en su boletín Energy Trends, publicado el 29 de septiembre. El consumo de energía primaria medido por insumo de combustible disminuyó un 3,5%, mientras que la medida ajustada por temperatura cayó un 4%. La producción nacional de energía bajó un 10% en el mismo periodo. No son medidas idénticas: el ajuste térmico intenta eliminar las diferencias de demanda de calefacción debidas al tiempo, mientras que la serie de insumos de combustible no incorpora ese ajuste. Por tanto, los porcentajes del 3,5% y el 4% son cálculos alternativos y no deben sumarse ni describirse como una única contracción.
DESNZ informó de que la generación eléctrica de los grandes productores cayó un 0,4% interanual. Dentro de ese total, la generación con gas aumentó un 18%, mientras que la renovable disminuyó un 0,3% y la nuclear un 27%. En la mezcla de generación de los grandes productores, las renovables representaron el 48,5%, el gas el 35,9% y la nuclear el 14,7%. Estas cuotas y tasas de variación responden a preguntas diferentes: la cuota describe la composición de la generación durante el periodo y el cambio porcentual compara una cantidad con el mismo periodo del año anterior. Las cifras no tienen la misma cobertura que el total trimestral de todos los generadores: DESNZ publica mensualmente los datos de grandes productores y trimestralmente los que abarcan a todas las empresas generadoras.
La proporción de generación baja en carbono cayó 5,4 puntos porcentuales, hasta el 63,2%, mientras que la proporción de combustibles fósiles subió el mismo número de puntos, hasta el 36,1%. No debe confundirse una variación en puntos porcentuales con una variación porcentual: 5,4 puntos es la diferencia absoluta entre las cuotas. Los datos describen la mezcla eléctrica de un periodo y no demuestran por sí solos que se haya invertido la transición energética a largo plazo. La generación trimestral puede verse afectada por el tiempo, los calendarios de mantenimiento, la demanda, los precios de los combustibles y la disponibilidad de las centrales. Son resultados estadísticos observados, no previsiones.
El mismo comunicado incluyó un indicador de precios más reciente pero con un periodo distinto: en septiembre, la gasolina subió 7,7 peniques por litro y el diésel 9,8 peniques por litro. En cambio, las principales series de producción, comercio y consumo llegan hasta finales de julio; los datos de instalación solar y JODI alcanzan agosto, al igual que los indicadores meteorológicos. Por tanto, una fecha de publicación reúne varios periodos de referencia. Estas estadísticas sirven para seguir la composición energética y los precios recientes en surtidor, pero no pronostican directamente las facturas domésticas ni los futuros precios mayoristas.



