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El Instituto Turco de Estadística (TurkStat) publicó el 1 de octubre de 2026 las cuentas del gobierno para 2025. Estimó el déficit del gobierno general en 600.427 millones de liras turcas, equivalente al 0,9 % del producto interno bruto (PIB), frente al 3,4 % registrado en 2024. El mismo boletín situó la deuda bruta consolidada del gobierno general en el 23,7 % del PIB. Las cifras describen aspectos distintos de las finanzas públicas. El déficit anual es un saldo de flujos que compara ingresos y gastos registrados durante un periodo; la ratio de deuda compara un stock de obligaciones con el tamaño de la economía. Ambas medidas se compilan dentro del marco de cuentas nacionales de TurkStat y no son lecturas intercambiables de una misma medida presupuestaria.

El desglose por subsectores ayuda a explicar por qué el resultado consolidado no equivale simplemente al saldo del presupuesto del gobierno central. TurkStat informó que el gobierno central registró un déficit en 2025, mientras que los gobiernos locales y las instituciones de seguridad social tuvieron superávits. El resumen publicado presenta los totales y las ratios, pero no incluye los importes de esos saldos por subsector; por ello, no corresponde deducirlos a partir de la cifra principal. El perímetro estadístico del gobierno general reúne al gobierno central, los gobiernos locales y las instituciones de seguridad social. Su déficit puede diferir de un saldo de caja publicado en los documentos presupuestarios centrales. La ratio de deuda bruta del 23,7 % también es una medida de stock, influida por la financiación de años anteriores y otras operaciones, no otro nombre para el déficit registrado durante 2025.

Los ingresos del gobierno general alcanzaron 21,429677 billones de liras en 2025, equivalentes al 33,9 % del PIB. Los gastos sumaron 22,030104 billones, o el 34,8 % del PIB. La diferencia entre ambos importes nominales es el déficit informado de 600.427 millones de liras. Las cantidades están expresadas en liras turcas corrientes. Un aumento nominal de un año a otro no demuestra por sí solo que el gobierno haya adquirido más servicios ni que el gasto real haya crecido: también importan los cambios de precios y el tamaño nominal de la economía. Las ratios sobre el PIB comparan los flujos con un denominador de toda la economía, pero no son tasas de ejecución de las partidas presupuestarias. Considerar tanto los importes como sus ratios permite distinguir el valor monetario de los flujos de su peso relativo en la economía.

El boletín también describe la composición de los ingresos por impuestos y cotizaciones sociales. TurkStat informó de un total de 17,004170 billones de liras en 2025. Los impuestos sobre la producción y las importaciones representaron el 44,5 % de ese total, frente al 46,6 % en 2024. Los impuestos corrientes sobre la renta, el patrimonio y bases similares supusieron el 28,3 %; las cotizaciones sociales netas, el 27,1 %; y los impuestos sobre el capital se mantuvieron en el 0,1 %. El denominador de estos porcentajes es el total de impuestos y cotizaciones sociales. Por tanto, no son proporciones de todos los ingresos públicos ni del PIB. Un cambio en la composición tampoco demuestra, por sí solo, que el importe recaudado en cada categoría se haya movido en la misma dirección: el total y las demás categorías también pueden variar.

Las cuentas del gobierno buscan presentar la actividad económica del gobierno general y sus subsectores con conceptos comparables internacionalmente, y aportar información para la contabilidad macroeconómica y el seguimiento fiscal. La publicación anterior de TurkStat explica que las cuentas siguen conceptos de cuentas nacionales y pueden diferir de los datos presupuestarios y los registros de contabilidad pública. El instituto compila las cuentas no financieras del gobierno con información administrativa que incluye datos del Ministerio del Tesoro y Finanzas; las tablas de notificación fiscal para los intercambios europeos se elaboran con las instituciones públicas pertinentes. Las cifras se refieren al año medido, 2025; el 1 de octubre de 2026 es la fecha de publicación. Una ratio de déficit o de deuda por sí sola no basta para evaluar la política fiscal: también importan la cobertura, las reglas contables, el denominador del PIB y las revisiones. Los agregados describen los registros publicados, pero no identifican la causa del cambio anual ni predicen resultados posteriores.