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La estimación preliminar publicada por Eurostat el 2 de octubre de 2026 sitúa la inflación anual de la zona del euro en el 3,8% en septiembre. La institución había comunicado un 3,2% para agosto, mientras que la tasa anual fue del 2,2% en septiembre de 2025. El cambio mensual de septiembre se estimó en el 0,6%. Estas cifras representan comparaciones distintas: la tasa anual compara los precios con el mismo mes del año anterior, y la mensual los compara con el mes precedente. Una tasa anual del 3,8% no significa que los precios aumentaran esa cantidad durante septiembre por sí solo. Los datos de Eurostat se basan en el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC), y el dato de septiembre todavía no es el conjunto completo y definitivo. Por ello, los valores de septiembre del titular y de la tabla de componentes deben entenderse como estimaciones.

La energía registró la tasa anual más alta entre los principales componentes. Su inflación pasó del 14,3% en agosto al 18,8% en septiembre, y el cambio mensual de la energía se estimó en el 3,9%. La tasa anual de los servicios subió del 3,0% al 3,2%, mientras que su variación mensual fue una caída del 0,7%. Alimentos, alcohol y tabaco aumentaron del 1,1% al 1,4% interanual, con una subida mensual estimada del 0,2%. En los bienes industriales no energéticos, la tasa anual bajó del 1,2% al 1,1%, aunque el cambio mensual se estimó en un aumento del 2,1%. Las tasas anuales y mensuales de los componentes aparecen juntas, pero emplean periodos de comparación diferentes. Un cambio pronunciado en un mes no demuestra por sí solo que persista una presión anual de la misma magnitud.

Las ponderaciones de la cesta muestran el peso relativo de los componentes en el índice; no representan la inflación de precios. Para 2026, la tabla asigna un peso total de 1.000,0 por mil al conjunto, con 90,3 para energía, 468,2 para servicios, 189,4 para alimentos, alcohol y tabaco, y 252,2 para bienes industriales no energéticos. Esas ponderaciones no son las tasas anuales estimadas para septiembre. Por ejemplo, el aumento anual del 18,8% de la energía no significa que la energía represente el 18,8% del peso total del IAPC. Las ponderaciones y los cambios de precios aportan información distinta; la tasa general refleja las variaciones de los componentes combinadas con su importancia relativa en el índice. Por tanto, no sería correcto recalcular el total sumando simplemente las tasas de inflación de los componentes.

Las estimaciones nacionales también mostraron niveles anuales y movimientos mensuales diferentes. La tabla de Eurostat estimó la tasa anual de septiembre en el 6,1% en Lituania, el 5,6% en Bulgaria, el 5,1% en Grecia y Luxemburgo, y el 5,0% en España. Entre las lecturas más bajas figuraron Letonia con el 2,9%, Finlandia con el 2,6% y Malta con el 2,4%. Las estimaciones mensuales mostraron aumentos del 2,0% en Italia y del 1,8% en Grecia, junto con descensos del 0,9% en Malta y del 0,4% en Francia y Chipre. Estas diferencias por sí solas no comparan el nivel del coste de vida entre países. La inflación del IAPC mide cambios de precios a lo largo del tiempo; no es una clasificación directa de niveles de precios ni de la experiencia de gasto de cada hogar. La mayoría de los valores nacionales de la tabla estaban marcados como estimaciones.

Eurostat publica una estimación preliminar al final de cada mes de referencia y difunde el conjunto completo del IAPC para la zona del euro, la UE y los Estados miembros hacia mediados del mes siguiente. Los datos completos de septiembre de 2026 estaban previstos para el 16 de octubre. La inflación anual compara los precios del mes actual con los del mismo mes del año anterior; la mensual los compara con el mes inmediatamente anterior. La composición geográfica también ha cambiado: la zona del euro fue EA20 hasta finales de 2025 y Bulgaria se incorporó el 1 de enero de 2026, por lo que el agregado es EA21 desde el inicio de 2026. Eurostat incorpora el cambio mediante una fórmula de índice encadenado. Así, la comparación con septiembre de 2025 refleja EA20 y el agregado desde enero de 2026 refleja EA21. La publicación completa posterior puede revisar esta estimación. Este primer dato no determina por sí solo una decisión de política monetaria, la inflación de cada hogar ni la causa de los movimientos de los costes energéticos.