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En 2024 se produjeron 183 muertes en Inglaterra y Gales de bebés fallecidos antes de cumplir un año cuya causa siguió sin explicarse tras la investigación. El conjunto de datos publicado el 1 de octubre de 2026 por la Oficina Nacional de Estadística (ONS) indica que el recuento de 2024 es provisional. De ese total, 107 se codificaron como muertes súbitas de lactantes y 76 como muertes de causa no determinada. La ONS agrupa ambas clasificaciones bajo la denominación de muertes inexplicadas de bebés. Aquí, bebé o lactante significa una persona menor de un año. El recuento abarca las muertes ocurridas en Inglaterra y Gales aunque la madre residiera habitualmente en otro lugar. No cuenta cualquier fallecimiento cuya causa parezca inexplicada en el lenguaje común, sino dos categorías definidas por la codificación de la ONS y los registros posteriores a la investigación.
Esta publicación también supone un cambio de formato. El 1 de octubre, la ONS interrumpió el boletín narrativo y publicó la información actualizada en un archivo de tablas; las estadísticas mantienen la clasificación de estadísticas oficiales acreditadas. La portada del libro de cálculo señala que los datos de 2024 se basan en registros recibidos hasta el 26 de junio de 2026. Por ello, la cifra de 2024 continúa siendo provisional. En el mismo archivo, el total de 2023 quedó cerrado tras revisarse al alza en 30 muertes, desde las 164 provisionales anteriores hasta 194. Esta revisión es importante para comparar: las 183 muertes de 2024 son 11 menos que el total final actual de 2023. No significa que la cifra de 2024 sea definitiva, ya que aún pueden llegar registros tardíos.
La tasa de la ONS utiliza como denominador los nacimientos vivos ocurridos en el mismo año natural. En 2024 hubo 594.677 nacimientos vivos, de modo que 183 muertes inexplicadas equivalen a 0,31 muertes por cada 1.000 nacimientos vivos. En 2023, 591.073 nacimientos vivos y un total definitivo de 194 muertes dieron una tasa de 0,33. Es una tasa respecto a los nacimientos, no el número bruto de muertes ni el riesgo personal de un bebé concreto. Tampoco utiliza como denominador el total de bebés que viven en el país. Alinear definiciones y años del numerador y denominador permite comparar las tasas anuales; los recuentos por sí solos no reflejan los cambios en el número de nacimientos. La ONS no publica tasas de subgrupos basadas en menos de tres muertes y marca algunas celdas pequeñas como poco fiables.
También es necesario distinguir las dos clasificaciones incluidas. Las muertes súbitas de lactantes se codifican como ICD-10 R95; en el certificado de defunción pueden figurar expresiones como muerte súbita del lactante, “cot death”, SIDS u otras similares. R99 corresponde a otras causas mal definidas o no especificadas; según las notas de datos, incluye los casos en que la única causa señalada es no determinada. La ONS afirma que las prácticas de certificación pueden desdibujar la diferencia entre ambas categorías, por lo que las combina en el análisis de muertes inexplicadas desde 2004. En 2024, 107 casos se codificaron como R95 y 76 como R99. Estas clasificaciones estadísticas no ofrecen una explicación clínica de la causa ni una evaluación de si la muerte podía haberse evitado. Tampoco permiten concluir nada sobre la conducta de una familia o las circunstancias de un caso concreto.
El desglose por edad muestra cuándo ocurrieron las muertes, pero no explica por sí mismo el motivo. En 2024, 41 fallecimientos tuvieron lugar durante los primeros 28 días después del nacimiento y 142 entre los 28 días y el primer cumpleaños. Este segundo periodo se denomina posneonatal. Dentro de él, 43 muertes se registraron entre los 28 días y los dos meses cumplidos, 30 entre los dos y tres meses, y 20 entre los tres y cuatro meses. Estos tramos distribuyen el mismo total de 183; no deben sumarse como si fueran casos adicionales. La ONS vincula los registros de defunción con los de nacimiento cuando es posible para analizar características como el peso al nacer y la información parental, pero los números pequeños pueden hacer que las tasas de subgrupos no sean fiables. Las categorías ocupacionales se codifican además para una muestra del 10 % de los registros de nacimiento.
Los registros tardíos son especialmente relevantes porque la mayoría de las muertes inexplicadas de bebés se remite a un coroner y la inscripción del fallecimiento puede demorarse más de lo habitual. La ONS extrae los datos alrededor de 18 meses después del final del año de referencia con el objetivo de captar casi todas las muertes de ese año. Aun así, algunos registros pueden llegar después del corte. Las cifras se organizan por el año en que ocurrió la muerte, por lo que no son directamente intercambiables con las tablas generales organizadas por año de inscripción. La ONS también excluye las muertes ocurridas fuera de Inglaterra y Gales de bebés que residían habitualmente allí. Por tanto, la cifra de 183 debe leerse junto con su cobertura y fecha de extracción, sin confundir la revisión de 2023 con la estimación provisional publicada en su momento.


