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La policía de Inglaterra y Gales realizó 586.591 paradas y cacheos en el año terminado el 31 de marzo de 2026. Las estadísticas anuales del Home Office, publicadas el 1 de octubre, sitúan la cifra un 10,9 %, o 57.494 actuaciones, por encima de las 529.097 del año anterior. El total reúne cacheos practicados bajo varias facultades legales. Los realizados conforme al artículo 1 de la Police and Criminal Evidence Act y legislación asociada llegaron a 580.068, también un 10,9 % más en un año. Sin embargo, el dato continúa muy por debajo del máximo de 1.519.561 cacheos bajo toda la legislación en el año hasta marzo de 2009: la cifra de 2025 era un 61,4 % inferior a ese máximo. Por ello, el aumento reciente describe una variación anual, pero no resume por sí solo toda la evolución a largo plazo de esta facultad policial.

El aumento del número de cacheos es distinto de la medida más limitada de sus resultados. Las detenciones posteriores a cacheos bajo toda la legislación aumentaron en 9.202 hasta 88.944; un 15,2 % de los cacheos terminó en detención. La proporción era del 15,1 % el año anterior y sigue por debajo del máximo del 17,1 % registrado en los años terminados en marzo de 2017 y 2018. La tasa de detención después de cacheos conforme al artículo 1 fue del 15,3 %. No se espera que todo cacheo termine en detención, y esta proporción por sí sola no determina la eficacia general de las facultades. La tabla de resultados clasifica el 64,3 % de los cacheos como «sin más actuaciones». Pero desde 2021 la asistencia voluntaria, las advertencias verbales, la incautación de bienes y otras acciones se registran en categorías nuevas; antes se incluían bajo esa etiqueta. Si se agruparan como en el pasado, la proporción de 2026 sería del 71,7 %.

El total anual de detenciones es diferente del de detenciones posteriores a cacheos: solo cubre delitos notificables, incluidos en la recopilación oficial. Como Derbyshire no pudo proporcionar datos, el total comparable de 42 fuerzas fue 739.703, un 2,1 % más que las 724.275 del año anterior. Los delitos de violencia contra las personas representaron el 45,7 % de las detenciones. Las detenciones de personas de 21 años o más aumentaron un 3 %; las de jóvenes de 10 a 17 años disminuyeron un 5,2 %, y las de personas de 18 a 20 años apenas variaron. No es un recuento anual de individuos únicos, sino de ocasiones de detención conforme a las reglas de recopilación. Si una ocasión incluye varios delitos relacionados, normalmente se selecciona como principal el de mayor gravedad. El Home Office subraya que estas cifras reflejan la actividad y las prioridades policiales, no el nivel total de delitos cometidos.

Las detenciones bajo el artículo 136 de la Mental Health Act, aplicable en lugares públicos, fueron 32.465 en el año hasta marzo de 2026. Excluyendo a Cumbria Police, que no pudo presentar datos de ese año, el total aumentó un 2,7 % respecto al anterior. Esta facultad permite trasladar a una persona desde un lugar público a un lugar seguro cuando el agente considera que podría padecer un trastorno mental y necesita atención o control inmediatos; no equivale a una acusación penal. Cuando se conocía el destino, el 52,1 % fue llevado a urgencias, el 45,3 % a un lugar seguro sanitario y el 2,5 % a una comisaría. El artículo 135 se refiere a circunstancias diferentes, incluida la entrada en una vivienda privada con orden judicial, y la guía de calidad califica esos datos como de baja calidad y «Official Statistics in development». Esa designación no debe extenderse al total del artículo 136.

Tras una revisión regulatoria, el Home Office clasifica las estadísticas de paradas y cacheos como «Accredited Official Statistics»; las series de detenciones y del artículo 136 también están acreditadas. No todas las medidas nuevas o parciales tienen esa condición: los datos sobre uso de fuerza, retirada de ropa, cámaras corporales y algunos resultados vinculados se publican como «Official Statistics in development» y requieren cautela por las respuestas incompletas. También hay limitaciones en la información étnica: la etnia autodeclarada era desconocida en el 18 % de los registros de cacheo del año hasta marzo de 2026. Para algunos análisis, el Home Office combina la autodeclaración con la etnia observada por el agente; esa medida combinada debe distinguirse de la declaración propia. Los datos proceden de registros administrativos policiales. Los formularios en papel, las omisiones y las demoras en cargar los registros pueden hacer que algunas fuerzas infracuenten las actuaciones. Son indicadores oficiales útiles de actividad policial registrada, pero no prueban por sí solos todos los aspectos de la práctica ni el nivel de delincuencia.