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El Ministerio de Agricultura de Colombia anunció una mesa para discutir alivio y reprogramación de deudas tras reunirse el 2 de octubre con representantes de los arroceros de Casanare. Según el Ministerio, las lluvias excesivas y las inundaciones de julio redujeron los rendimientos reportados de 5,5 a 4,2 toneladas por hectárea. La diferencia equivale a 1,3 toneladas por hectárea frente al nivel citado en la reunión. El comunicado vincula el choque productivo con la presión financiera expuesta por los agricultores, pero presenta el encuentro como el inicio de una respuesta, no como una reestructuración ya concluida. Los representantes también informaron saldos pendientes ante tres grupos de acreedores.
Las cifras presentadas fueron COP250.000 millones adeudados a bancos y al sistema financiero, COP150.000 millones a molinos de arroz y COP71.000 millones a almacenes y proveedores de insumos agropecuarios. En conjunto suman COP471.000 millones. El Ministerio enumera los saldos por tipo de acreedor, pero no detalla vencimientos, tasas de interés, garantías ni la distribución por productor. Por ello, el total no debe entenderse como un único crédito bancario ni como una obligación pública. Describe la exposición financiera reportada por representantes del sector durante la reunión; el Ministerio no la presentó como una cuenta auditada de manera independiente.
El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, invitó a entidades financieras, molinos y empresas de insumos a participar en una mesa de trabajo liderada por el Ministerio para reprogramar las deudas de los productores. El objetivo declarado es que puedan seguir en actividad y volver a sembrar el próximo año en mejores condiciones. Se trata de una convocatoria a negociar y coordinar; el comunicado no afirma que todos los acreedores hayan firmado un acuerdo vinculante. Tampoco establece requisitos de elegibilidad, un procedimiento de solicitud ni nuevas condiciones de pago. El compromiso inmediato descrito es reunir a los actores de la cadena para trabajar en un plan tras los daños climáticos de julio.
El ministro también anunció la asignación de recursos nuevos para respaldar la ampliación y el fortalecimiento de plantas de secamiento de arroz. El aviso no precisa el monto, el instrumento financiero, las plantas beneficiarias ni el calendario de desembolsos. Las dos medidas responden a necesidades separadas en el comunicado: conversar con acreedores sobre la deuda existente y respaldar capacidad de secado. No deben leerse como un solo paquete concluido ni como dinero ya recibido por los productores. El Ministerio dijo que los pasos buscan apoyar la seguridad alimentaria y la estabilidad del agro regional; los términos detallados y la ejecución dependerán de decisiones e información oficial posteriores.



