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El Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina (INDEC) examinó los ingresos de hogares y personas en 31 aglomerados urbanos en su informe sobre distribución del ingreso del segundo trimestre de 2026, publicado el 1 de octubre. El coeficiente de Gini de la distribución del ingreso familiar per cápita fue de 0,428, frente a 0,424 en el mismo trimestre de 2025. Un valor más cercano a cero representa una distribución más igualitaria y uno más próximo a uno, mayor desigualdad. El aumento anual de cuatro milésimas es un cambio medido para la muestra y el concepto de ingreso definidos en el informe; no establece una causa ni significa que los ingresos de todos los hogares hayan variado en la misma dirección.

Al comparar los extremos de esa distribución, la mediana del ingreso familiar per cápita del décimo más alto de la población fue 13 veces la del décimo más bajo. La relación no cambió frente al segundo trimestre de 2025. El Gini considera la distribución del conjunto de la población, mientras que la razón entre deciles extremos compara solo dos grupos; por eso responden a preguntas distintas. INDEC señala que calcula el Gini con microdatos detallados, no con deciles agrupados. El informe expresa los ingresos en pesos argentinos nominales y no los ajusta por inflación para las comparaciones temporales.

Los ingresos laborales representaron 78,1% del ingreso total de los hogares y los ingresos no laborales, el 21,9% restante. La proporción no laboral fue mayor en la parte baja de la distribución: alcanzó 67,3% en el primer decil y 13,4% en el décimo, al ordenar los hogares por ingreso familiar total. Entre las fuentes no laborales pueden figurar jubilaciones y pensiones, ayudas sociales, rentas de la propiedad o de inversiones financieras y transferencias. Esta clasificación no supone que cada hogar tenga la misma combinación de fuentes. El orden por decil se basa en el ingreso familiar total y el tamaño del hogar influye por separado en las mediciones per cápita.

Otros indicadores principales muestran por qué no deben confundirse los conceptos de ingreso del informe. El ingreso familiar per cápita divide el ingreso total del hogar por sus integrantes; el ingreso individual comprende las fuentes laborales y no laborales que recibe una persona. La brecha entre el decil superior y el inferior es 13 con medianas, pero 18 al comparar promedios. Como los promedios pueden ser más sensibles a valores extremos, INDEC presenta ambas razones por separado. El informe también registra un ingreso total de los hogares de 20,764 billones de pesos, un promedio de ingreso familiar per cápita de 688.496 pesos y una mediana de 500.000 pesos. Son medidas para un período de referencia mensual, no pagos acumulados durante los tres meses.

La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) cubre 31 aglomerados urbanos, no todos los asentamientos de Argentina. La muestra del segundo trimestre estuvo formada por 26.460 viviendas seleccionadas mediante un diseño probabilístico estratificado en dos etapas. Los resultados son estimaciones expandidas desde la muestra y tienen error de muestreo. INDEC explica que emplea procedimientos de encuesta y ponderadores específicos por tipo de ingreso para reducir el efecto de la falta de respuesta a las preguntas sobre ingresos. El período de referencia es el mes calendario completo anterior a cada semana de encuesta entre el 22 de marzo y el 13 de junio de 2026. Por ello, los resultados representan el ingreso mensual promedio de los meses de referencia del trimestre.

El calendario de pagos salariales adicionales también importa para las comparaciones. En Argentina, el pago extra que suele cobrarse en el primer y tercer trimestre se incorpora al ingreso del hogar cuando se percibe; en general, los trimestres segundo y cuarto no están afectados por ese calendario. Por tanto, un cambio entre trimestres no debe leerse como una variación exclusiva de los salarios ordinarios. La comparación del INDEC entre el segundo trimestre de 2025 y el segundo de 2026 coincide en estación, pero los montos son nominales y no se ajustan por precios. El instituto pide tenerlo en cuenta al cotejar sus cifras con análisis que sí aplican un ajuste de precios por separado.

Este informe no mide directamente la tasa de pobreza. Describe la desigualdad, las escalas de ingreso de personas y hogares, la composición entre ingresos laborales y otros ingresos y el ingreso familiar per cápita. El Gini subió a 0,428 mientras la razón de medianas de los deciles extremos se mantuvo en 13, lo que muestra que distintos resúmenes de una distribución pueden moverse de manera diferente en un mismo período. Esas cifras, por sí solas, no identifican una causa ni permiten generalizar sobre el bienestar de los hogares. Son una fotografía basada en una muestra para el segundo trimestre de 2026, publicada por el organismo estadístico nacional y expresada en pesos nominales. El alcance de la encuesta, sus definiciones y los meses de referencia son fundamentales para interpretar los resultados.